La ventana del hospital



Aquí os dejo un texto de Jorge Bucay por si no lo conocéis. Leí un libro suyo hace tiempo sin saber que era de autoayuda (a decir verdad de haberlo sabido no lo habría leído) y me pareció uno de los relatos más interesantes.

Dos hombres, ambos muy enfermos, ocupaban la misma habitación de un hospital. A uno se le permitía sentarse en su cama cada tarde, durante una hora, para ayudarle a drenar el líquido de sus pulmones. Su cama daba a la única ventana de la habitación. El otro hombre tenia que estar todo el tiempo boca arriba. Los dos charlaban durante horas. Hablaban de sus mujeres y sus familias, sus hogares, sus trabajos, su estancia en el servicio militar, los países que habían visitado, etc..

Cada tarde, cuando el hombre de la cama junto a la ventana podía sentarse, pasaba el tiempo describiendo a su vecino todas las cosas que podía ver desde la ventana. El hombre de la otra cama empezó a desear que llegaran esas horas, en que su mundo se ensanchaba y cobraba vida con todas las actividades y colores del mundo exterior. La ventana daba a un parque con un precioso lago. Patos y cisnes jugaban en el agua, mientras los niños lo hacían con sus cometas. Los jóvenes enamorados paseaban de la mano, entre flores de todos los colores del arco iris. Grandes árboles adornaban el paisaje, y se podía ver en la distancia una bella vista de la línea de la ciudad. El hombre de la ventana describía todo esto con un detalle exquisito, su compañero cerraba los ojos e imaginaba la idílica escena.

Una tarde calurosa, el hombre de la ventana describió un desfile que estaba pasando. Aunque su compañero no podía oír a la banda, podía imaginársela exactamente, gracias a la magnífica descripción de su vecino. Pasaron días y semanas. Una mañana, la enfermera de día entró con el agua para bañarles, encontrándose el cuerpo sin vida del hombre de la ventana, que había muerto plácidamente mientras dormía. Se llenó de pesar y llamó a los ayudantes del hospital, para llevarse el cuerpo.

Tan pronto como lo consideró apropiado, el otro hombre pidió ser trasladado a la cama cercana a la ventana. La enfermera le cambió encantada y, tras asegurarse de que estaba cómodo, salió de la habitación. Lentamente, y con dificultad, el hombre se irguió sobre el codo para lanzar su primera mirada al mundo exterior; por fin tendría la alegría de verlo él mismo. Se esforzó para girarse despacio y mirar por la ventana pero no vió nada de lo que su compañero había descrito, se encontró con una pared blanca. El hombre preguntó a la enfermera qué podría haber motivado a su compañero muerto para describir cosas tan maravillosas a través de la ventana. La enfermera le dijo que el hombre era ciego y que no habría podido ver ni la pared, y le indicó: "Quizás sólo quería animarle a usted"



Poluciones en mis pantalones



Últimamente tengo sueños obscenos. La gente acostumbra a decir que estos sueños se deben a la falta de sexo, yo opino que no, que no tiene nada que ver una cosa con la otra, de hecho siempre los “sufro” cuando tengo novia. Los que opinan eso deben ser los mismos que dicen que explotar burbujitas de plásitco es síntoma de falta de sexo… ¡panda de reprimidos!, con lo que relaja oír el ruido que hacen al explotar las jodías, es pensar en ello y me pongo malo...


En fin, a lo que iba, en todos estos sueños predominan las imágenes de jovencitas voluptuosas con minifaldas y escotes cuanto menos generosos -estímulos de la imaginación- que al darse cuenta de mi presencia me miran lascivamente y me gritan frases de alto contenido erótico, tales como: “ponme la inyección mi doctorcito”, “vaya paquete tienes, ¡torero!”, “ponme a 20 uñas”, “yo tan mojada y tú con ese paraguas” o “con talante, por detrás y por delante”. Es en ese preciso instante cuando me doy cuenta de que estoy soñando.


Es bueno ser consciente de que estás soñando, porque te dejas llevar. Algunos pensareis que en los sueños siempre te dejas llevar, yo no, siempre he sido una persona oníricamente casta y recatada. Pero ahora que tengo consciencia dentro de mi inconsciencia disfruto de mis sueños como un enano, entro siempre a la chica más guapa con fantásticos resultados, canto canciones de amor como Perales y me muevo en la alcoba como el mismísimo Nacho Vidal... aunque esto último no se reduce únicamente al campo onírico y de la imaginación (¿qué pasa?, mi opinión es tan válida como la del resto de los mortales).

Ya no me despierto con una parte de mi cuerpo apuntando a mi cabeza, inquieta, tensa, como pidiendo explicaciones por la falta de actividad. El único problema es que últimamente no logro distinguir sueño de realidad y parece que los actos de mis sueños se están empezando a introducir en mi vida real… menos mal que no soy sonámbulo.



Cosas que hace uno



Aprovechando que me califican una de mis asignaturas de la facultad en un blog, os cuelgo la última entrada que he subido allí porque me pareció que podría gustaros o al menos sacaros una sonrisilla. La pongo tal cual la he subido:

Cuenta la leyenda que "La boca de la verdad" era utilizada en la antigüedad para comprobar que los juzgados decían la verdad cuando se les preguntaba. Para ello se les hacía introducir la mano dentro de la boca y si mentían la boca se cerraba y les arrancaba la mano.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de visitarla y al ver el algarabío, la cola inmensa para meter la mano y el negocio que han montado en torno a ella, se me ocurrió la idea de mostrar mi propia visión de como sería la boca en una versión digital actual.

En la sociedad actual en la que la mentira está a la orden del día, la pobre boca más que cortando manos estaría continuamente vomitando manos y manos acumuladas de tantos mentirosos que pasarían por ella. El único momento de descanso que tendría sería el instante en que cerrase la boca para tragarse otra mano, este acto de meter la mano lo he simbolizado con poner el puntero del cursor encima de la boca.



De vuelta



Ya estoy en casa, me dieron el alta ayer. Todo ha salido bien y ahora estoy aquí puteado sin poder respirar, sangrando ahora sí ahora también y con la garganta seca y dolorida por tener que respirar por la boca. Pero por lo demás todo perfecto. Espero que cuando se me pase toda la inflamación y demás pueda respirar por los dos orificios.

Para que no sea una entrada tan pobre os dejo un video que aunque la gran mayoría conoceréis lo pongo por si acaso alguno aún no lo ha visto, porque es de lo mejorcito que hay por Internet para mi gusto:



Que me operan!!



Pues eso hago esta entrada para comentaros que este miércoles me ingresan y el jueves me operan. No es nada grave, una desviación de tabique, de hecho el mismo viernes supuestamente me voy a casa. Llevo bastantes años con el tabique torcido y con problemas al respirar, sobre todo al hacer deporte. Siempre estaba diciendo que me tenía que operar pero nunca me había decidido a operarme hasta ahora.

Es la segunda vez que me opero, la primera fúe de peritonitis que es una operación no muy complicada (aunque te puedes morir si no vas pronto) pero yo, que debo ser gafe, estuve en el hospital 15 días y luego un mes entero yendo al ambulatorio a curarme la Nacional V que me dejaron en la tripa. Creo que tengo la peor cicatriz de apendicitis del mundo xD. Estuve algún tiempo acomplejado por ella y aún hoy le guardo resquemor, prueba de ello es este párrafo que he escrito sin venir a cuento.

Una de las cosas que más odio de los hospitales es el pijama que te ponen, si es que se le puede llamar así. Encima de que estás jodido por el preoperatorio no te queda otra, si quieres andar un poco, que ir enseñando el culo a toda la planta de tu habitación. Otro momento crítico es cuando te despiertas de la anestesia y ves como se te acerca una enfermera y dice: "Si no meas en x tiempo te tendremos que poner una sonda". Terrible, basta que te digan eso para que no puedas mear en media hora.


Así que nada si vuelvo a casa bien ya os contaré que tal ha ido la cosa. Uso el condicional "si" no por miedo a que salga mal la operación, sino por el auténtico pavor que me causa la comida del hospital, espero sobrevivir a ello.